El “Repetidor” es la persona que sabe todos los pasos de todos los bailarines involucrados en la coreografía.

Sabe dónde y cuándo tienen que estar, y lo que tienen que hacer en el escenario.

Si en una coreografía hay 15 bailarines, para el repetidor es como si fuesen 15 coreografías.

El repetidor ensaya con los bailarines horas y horas para que todo salga, si es posible, a la perfección.

Es la persona que trasmite a los bailarines la información, ideas, sensaciones, sentimientos del coreógrafo.

No solo trabaja en la técnica de los pasos. También trabaja en la expresión, proyección, y en lo que los bailarines tienen que transmitir emocionalmente.

Es el intermediario entre el coreógrafo y los bailarines, técnicos y bailarines, directores y bailarines, gente de vestuario y bailarines……..

El repetidor tiene que ser exigente, disciplinado, duro, organizado, pero respetuoso, comprensible y educado con los bailarines.

Es la persona que de cara al público está en la sombra pero que sin ella, el espectáculo no sería posible.